Héctor Delgado: “Hay Que Orar Mucho”

Héctor Delgado: “Hay Que Orar Mucho”

“La gente mira al norte, al sur y al oeste, buscando contestaciones a lo que está pasando en Puerto Rico y el mundo, pero donde deben mirar es al cielo y tener su conversación con el Señor. Separado del Señor nada podemos hacer”, aseveró Héctor Delgado, conocido anteriormente como Héctor “el Father”, a solo horas de haber ocurrido la séptima masacre del año en Puerto Rico.

“Cuando yo estaba cantando por el mundo me sentía vacío. Tenía dinero, fama… ¿y qué? Sentía una gran depresión, no dormía. Tenía la casa más cara, el auto más lindo, pero estaba lejos de Dios. Así está Puerto Rico. Ahora han puesto al Señor en un segundo plano. Esto es global. Todo está escrito en la biblia. Fui travieso y malo, me acerqué a Dios y mi vida cambio. Puerto Rico tiene que acercarse a Dios para que todo esto cambie”, añadió.

Según el ex reguetonero, la gente ha sacado a Dios de sus vidas. “Entonces, se ha multiplicado la maldad y se enfría el amor, los valores, el respeto por la vida, y tenemos cosas tan horribles como lo que pasó con esta familia (lo ocurrido ayer en Guaynabo donde mataron a cuatro miembros de una familia). Hay que orar mucho por ellos y por Puerto Rico”, reflexionó.

Mientras cantaba, Héctor no estuvo lejos de las tragedias, tanto en Puerto Rico como en muchos lugares que visitó.

“Quince de mis amigos murieron en Connecticut en una escuela. En Estados Unidos, con las leyes, sacaron la palabra del Señor de las aulas. Eso se nos olvidó y nos dañó. Hablando sobre estos tiempos, la palabra de Dios dice que esto es el principio de los dolores. Apartándonos de Él las consecuencias las vemos todos los días de una u otra forma. Hay que ser como un niño y volver junto a Él. Hace algún tiempo, vi que habían matado una persona en Boquerón. La gente a su alrededor seguía de picnic con el muerto al lado como si nada. Eran insensibles al dolor de la familia de esta persona. Eso es estar lejos de Dios. Desde que me uní a Dios, me libré del divorcio, de perder a mi familia y, sobre todo, de los pensamientos de suicidio que me agobiaban”, aseveró.

Un día como hoy (ayer), a horas de la celebración de los premios Grammy Latinos, Héctor hubiese estado ensayando en Las Vegas para su presentación. Pero desde hace seis años todo ha cambiado.

“No estoy muy al tanto de lo que pasa en la música. Todos los días oro por mis compañeros del género algunos de los cuales se siguen apartando del Señor, y hay que orar mucho por ellos”.

¿Alguien en particular?, le preguntamos.

“No, los seis años más felices de mi vida han sido desde que me uní a Jesús llevando su palabra. Los premios para mí son el adorar al Señor. En enero, comienzo la campaña Volviendo al principio predicando en residenciales y sitios donde me lleve el Señor. Hay que acercarse a Dios, orar mucho por Puerto Rico y el mundo. ¡Tenemos que acercarnos al Señor!”, concluyó.